Saturday, April 02, 2011

La lluvia efímera

La gota de lluvia toma impulso en el cabello de Majo, se prepara lentamente y lanza al vacio. Su forma transparentosa y delicadamente redonda reposa en una pequeña calle que se vuelve una hectárea de concreto. Desde ahí, Majo y yo, nos vemos más grandes de lo común. Nos vemos, ciertamente escapando, huyendo del azote del agua que nos ametralla de frio, en esta noche impune.

Majo carga 2 sillas diseñadas para gigantes, para gente a la que le afecta el smog más directamente, personas que pueblan sus narices de bigotes grises repletos de humo. Yo empujo un carrito de Supermaxi en donde llevo la ropa de Majo que recogí del otoño de su último departamento. Tantos colores floreados, tanta felicidad.

Y mientras corremos incansables, la gota de lluvia nos extraña más y permanece ahí postrada, elefante microbio de océanos aspiracionales. Lo más tierno, es que la gota llora y le salen sucursales de su materia que comienzan a recorrer la calle. La calle solidaría, se vuelve un río agresivo de emociones que va torturando lo que se mueva.

Majo y yo intentamos no darnos vuelta, mientras escuchamos las olas explotar en el concreto. Mientras sabemos que la lluvia es celosa y toma -tarde o temprano- venganza. Así que corremos, así que huimos y nada ni nadie nos alcanza.


Hoy hace frio. Mis huesos morados necesitan un poco de calor. En casa, enciendo la computadora y con Majo celebramos las hazañas. Así que voy escribiendo este cuento, mientras ella se toma un té y de repente, un grito efímero se estrella desde el ventanal, causando una pequeña lluvia horizontal que fluye desde el vidrio.

Al acercarme, sonrío levemente y corro disperso a encariñarme con aquella efímera gota de lluvia, sin inmutarme del diluvio lateral que está a punto de estrellarse y nulitar por siempre la vista panorámica del departamento.



Andrés, Quito 2 - 4 - 2011

3 comments:

Edu said...

Siempre llueve pero de la forma que los describes se hace amena. Y muchas veces los gigantes no tienen bigotes de smog, hay otros que tienen bigotes de neblinas.
Saludos, Edu

FEDORA said...

Me gusta como escribis...es toda una experiencia religiosa leerte!
saludos desde aqui!!!!

FEDORA said...

si queres seguirme quedan pocos dias...cierro mi blog por un tiempito.